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5 insólitas armas del crimen

CINCO INSÓLITAS ARMAS DEL CRIMEN

Como es sabido, el principal problema que presenta liquidar a alguien es deshacerse después del arma del crimen. No sabemos si existe o no el crimen perfecto, pero lo que sí ocurre desgraciadamente es que algunas veces el hecho delictivo queda sin resolverse: la víctima al hoyo y el asesino, al Caribe a comerse el bollo.

El cine ha explorado numerosas veces la posibilidad de salir indemne de un crimen tal como el asesinato, de variadas formas: someterse a una cirugía estética total, haciendo desaparecer el cadáver (Siete mil días juntos) o lo aparentemente más sencillo, eliminar el arma del crimen. Y dado que resulta complicado deshacerse de un revolver o un cuchillo por la pericia de los investigadores policiales, lo mejor es utilizar un arma que en principio no es tal.

1.En la línea de fuego.

Wolfgang Petersen dirigió en 1993 este thriller protagonizado por dos grandes: Clint Eastwood y John Malkovich. Ambos están enormes en un duelo interpretativo nada habitual en un thriller.

Con un  ritmo perfectamente escalado, esta película de corte clásico narra el regreso del escolta Frank Horrigan al servicio de la Casa Blanca, muchos años después de haber sido guardaespaldas del presidente Kennedy (a quien ya sabemos lo que le pasó). A su vuelta, Frank descubre que una de las cientos de amenazas que recibe el presidente tiene todos los visos de ser real.

Malkovich encarna al psicópata Mitch Leary, quien pretende asesinar al presidente de Estados Unidos, mientras un estresado Clint Eastwood trata de impedirlo. En el paseo-cliché durante uno de tantos desfiles que tiene lugar en Estados Unidos (¿hacen los norteamericanos más cosas además de desfilar?), los escoltas trotan junto al automóvil del presidente y es cuando se produce el momento climático de la película. ¿Cómo puede Malkovich llevar una arma sin llamar la atención? El muy psicópata se fabrica él mismo una pistola de plástico, y la monta en la escena del crimen para burlar cualquier cacheo policial. Leary es un tipo apañadito y el invento le reporta excelentes resultados, para desgracia de Clint Eastwood.

En definitiva, En la línea de fuego es un thriller de los 90, bien escrito dirigido y con interpretaciones magistrales que la han convertido en un clásico imperdible.

2. ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Gloria (Carmen Maura) es un ama de casa suburbial y adicta a los estimulantes que sufre en sus carnes formar parte de una de una familia mal avenida y de una clase social depauperada. Almodóvar dirigió en 1984 esta tragicomedia entrando de lleno en una narración mucho más clásica que la de sus obras anteriores, de corte más experimental.

Con ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Almodóvar logra una joya contemporánea que muestra una realidad social desoladora.

Gloria asesina a su marido propinándole un fuerte golpe con un hueso de jamón en toda la cocorota. Cuando la policía acude al piso a investigar el crimen, en la cocina hay un guiso de jamón preparado por la asesina y los policías lo huelen encontrándolo muy apetecible.

En el relato de Road Dahl titulado Lamber in Slaughter, la protagonista Mary Malone asesina a un marido tiránico con una pierna de cordero que después horneará para los policías encargados de la investigación.

A partir de este relato, el maestro Hichcok creó un inquietante capítulo para la televisión dentro de la serie llamada Alfred Hitchcock presenta, que se emitió en la CBS y NBC en los años cincuenta y sesenta, y mucho después en España. La serie ofrecía dramas, thrillers y retorcidos misterios que han quedado en la memoria de muchos, claramente también en la de Almodóvar.

3. La soga.

Esta es una maravillosa película del año 1948, dirigida por Alfred Hitchcok, y es una adaptación de Rope, una pieza teatral que parece basarse en un hecho real de la época.

Esta es un película de culto, por numerosos motivos:

  • Es la primera película en color de nuestro favorito maestro del suspense .
  • La continuidad de la acción (los cambios de rollo se hacían en un plano de la espalda de los actores) con lo cual toda la película es un enorme plano secuencia.
  • La grandeza de los actores, los jóvenes Joh Dall y Frley Granger junto al veterano James Stewart.
  • Una retorcida interpretación del Superhombre de Nietzsche.
  • La probable homosexualidad de los personajes principales que supuso un escándalo para la época.
  • Una trama que te deja asistir boquiabierto y desarmado a la más refinada maldad, creando en el espectador una agónica impotencia.

Un par de estudiantes universitarios estrangulan a un compañero con una soga para demostrar su superioridad sobre él. El cadáver es escondido en un arcón sobre el que se servirá una cena. Los invitados a la misma son los propios asesinos, el profesor… y los familiares del asesinado. Cinismo y desesperanza humanas agitados con entusiasmo y el estilo inconfundible de ese diablo británico llamado Hitchcock.

En esta obra donde el simbolismo juega un omnipresente papel, la soga es utilizada posteriormente para atar unos libros de filosofía que le son devueltos al profesor por uno de los asesinos. De esta forma, hay una lectura que subyace al discurso inicial del profesor y sus alumnos: el asesinato lejos de liberar al ser humano, asesina lo más noble que hay en él.

En este enlace puedes encontrar un magnífico trabajo filosófico sobre La soga.

4. El nombre de la Rosa.

Desde antiguo se ha especulado con la existencia de un libro perdido de Aristóteles que versaría sobre la comedia y la risa, el segundo libro de la Poética. En base a este hecho probable, Umberto Eco escribió una de las más formidables novelas del siglo XX, adaptada al cine por Jean-Jacques Annaud en 1989 , con el enigmático título de El nombre de la rosa.

Guillermo de Baskerville, un apuestísimo sosias del filósofo medieval Guillermo de Ockham interpretado por Sean Connery, es un fraile franciscano que llega a la abadía de los Apeninos ligures donde ese suceden una serie de horrendos crímenes. Le acompaña Adso de Melk, un joven pupilo, quien es el verdadero narrador de esta historia.

La insospechada arma del crimen (a estas alturas de la película, nunca mejor dicho, esto no debiera ser un spoiler para nadie) es el veneno que se halla impregnado en las páginas del libro prohibido. El ejemplar se halla en la biblioteca de la abadía y quien lo consulta a escondidas se envenena al humedecer su dedo con la lengua para pasar las páginas. Por lo tanto: tanto más se envenena uno cuanta más curiosidad experimenta. El estereotipo medieval de oscurantismo aparece como tema en la película: se castiga a aquél que osa conocer.

En la imagen, una pequeña muestra de todos los premios que esta película ganó.

5 Lock, stock and two smoking barrels.

Y para terminar, un poco de sexo. Guy Ritchie acaparó flashes en el mundo del cine a finales de los años 90, irrumpiendo en el panorama cinematográfico con sus irreverentes comedias negras. Es conocido fundamentalmente por dos grandes obras: Snatch, cerdos y diamantes y Lock, stock and two smoking barrels.

En esta última, una laberíntica trama de verdades y mentiras conduce a los personajes a una acción plagada de violencia, drogas y deslealtades. Entre otros sorprendentes recursos cinematográficos, Guy Ritchie convierte en arma del crimen a un consolador negro de 15 cm, empleado a modo de porra.

En esta obra de culto que fue ganadora de numerosos premios a su guión, es considerada por la revista especializada Total Films una de las mejores películas británicas de todos los tiempos (la 38, para ser exactos). ¿Será acaso por la siguiente escena?

ARMAS INSÓLITAS EN LA VIDA REAL

Tan cierto es que la realidad supera a la ficción que si alguna de las armas utilizadas en asesinatos en la vida real hubiesen aparecido en la gran pantalla, despertarían sospechas y carcajadas entre el público por su escasa verosimilitud.

En las hemerotecas y lugares web de curiosidades se recogen crímenes reales en los cuales las armas empleadas se salen de lo común: cucharas, bolígrafos y…

No sigo, y mucho cuidado con los objetos punzantes. Con los objetos en general.

Por cierto, si conoces algunas insólitas armas empleadas en el cine o en la vida real, deja tu comentario. Mil gracias.

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2 Comments

  1. Te ha quedado muy bien, y encima conozco todas las pelis que citas, eso sí, pienso que las de Hitchcok no resisten una segunda visión, no sé, se me hacen muy cartón piedra y me temo que no era muy buen director de actores; menos de actrices; en La soga”, por ejemplo, se habla demasiado, tanto que ensordece la imagen, pero claro, como dice uno de los detectives belgas de Tintin (ese racista misógino): “esta es mi opinión y yo la comparto”, frase que siempre me ha hecho mucha gracia.
    Eastwood y Malkovich están en mi panteón particular y Guy Ritchie me encantó, aunque no recuerdo nada más de él; la adaptación de “El nombre de la rosa” me pareció de las mejores, más aún siendo la novela tan redonda y casi perfecta, en cambio, Almodóvar me resulta chirriante, aunque en esta peli que citas tiene momentos estupendos: lástima que no supiera seguir por el mismo camino, y cuando la vi, me gustó su cita de Road Dahl, pero más tarde, en un ataque de malevolencia, decidí que la cita era para Hitchcok, y es que cuando se coge manía a alguien hay que hacerlo del todo.
    Enhorabuena y un cordial saludo.

    1. Muchas gracias por pasarte por ésta tu casa, y muchas más por dejar tu estupendo comentario.
      Respecto a Hitchcok, pues a mi simplemnte me cae gordo aunque le admiro(supongo que no es incompatible).
      Y me ha llamado mucho la atención que yo di por sentado que Almodóvar se inpiró en su capítulo de TV y que no conocía el relato de Road Dahl, así que yo soy aún más malevolente. Sería el propio Almodóvar, si se dignase a pisar ésta también su casa, quien nos lo podría aclarar.
      Malkovich ha sido mi actor fetiche durante muchos años, pero también Kevin Spacey y antes Harvey Keitel… Y Clint, ¡¡¡he crecido con él!!!
      Saludos y hasta pronto,
      Esperanza.

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