AUTOENCUENTRO

La próxima vez que vuelva a cruzarme conmigo misma en la carretera, como ocurrió ayer, pienso parar a saludarme. Detendré mi coche y le haré señales hasta que se detenga en el arcén y hablemos. Tenemos que hablar. Al verme de nuevo ayer, me fijé en que ella llevaba puestos los pendientes de madera que…

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